La dependencia tecnológica de Europa respecto a terceros países es un problema estratégico que debemos abordar con urgencia. Desde la Comisión ITRE, trabajamos para impulsar una política industrial que refuerce nuestras capacidades en semiconductores, inteligencia artificial y computación cuántica.
Europa tiene el talento y la capacidad investigadora para liderar la próxima revolución tecnológica, pero necesitamos un marco regulatorio que facilite la innovación en lugar de frenarla. La simplificación normativa y el apoyo a las startups europeas son fundamentales para competir a nivel global.
Mi experiencia en el sector tecnológico me ha enseñado que la innovación no surge de la regulación excesiva, sino de crear el entorno adecuado para que las empresas y los profesionales puedan desarrollar soluciones de vanguardia.
Europa tiene el talento y la capacidad investigadora para liderar la próxima revolución tecnológica, pero necesitamos un marco regulatorio que facilite la innovación en lugar de frenarla. La simplificación normativa y el apoyo a las startups europeas son fundamentales para competir a nivel global.
Mi experiencia en el sector tecnológico me ha enseñado que la innovación no surge de la regulación excesiva, sino de crear el entorno adecuado para que las empresas y los profesionales puedan desarrollar soluciones de vanguardia.