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Que Politico me señale entre los eurodiputados a seguir no es una meta: es una responsabilidad

Diego Solier23 de septiembre de 2026
Que Politico me señale entre los eurodiputados a seguir no es una meta: es una responsabilidad
Politico me ha incluido entre los 17 eurodiputados europeos a seguir en los próximos meses, en una selección dedicada a quienes pueden tener influencia en algunos de los principales debates que marcarán la agenda de la Unión Europea.

Agradezco que una publicación de referencia en Bruselas ponga el foco en el trabajo que estoy desarrollando. Pero no entiendo esta mención como un reconocimiento personal ni como un punto de llegada. La entiendo como una responsabilidad adicional.

La razón es sencilla: Europa se encuentra ante decisiones tecnológicas que determinarán su capacidad de innovar, competir y protegerse durante los próximos años.

La publicación destaca mi papel como negociador principal del Parlamento Europeo en la Cloud and AI Development Act —el CADA— y como responsable de la posición del Grupo ECR en la Cybersecurity Act. Son dos expedientes distintos, pero responden a una misma pregunta: ¿queremos que Europa sea dueña de las capacidades tecnológicas que necesita para prosperar y defender sus intereses?

Europa no puede limitarse a regular lo que otros construyen

Durante demasiado tiempo, Europa ha demostrado capacidad para regular tecnologías que, en demasiadas ocasiones, se desarrollaban fuera de nuestras fronteras. Necesitamos reglas claras, por supuesto. Pero las reglas no sustituyen a la industria, la inversión, las infraestructuras ni el talento.

Si queremos que la inteligencia artificial europea sea competitiva, debemos preguntarnos dónde va a entrenarse, dónde va a desplegarse y bajo qué garantías van a operar los datos, los modelos y las infraestructuras que la hacen posible.

El CADA debe ayudar a responder a esas preguntas. Europa necesita capacidad propia de computación y nube, redes energéticas capaces de sostener nuevos proyectos, inversión privada y pública bien orientada, y procedimientos que no conviertan cada iniciativa estratégica en un laberinto administrativo.

La soberanía tecnológica no consiste en aislarnos ni en rechazar la colaboración internacional. Consiste en no depender por completo de decisiones, infraestructuras y proveedores sobre los que no tenemos capacidad de influencia.

La ciberseguridad ya no es un asunto secundario

La misma lógica se aplica a la ciberseguridad. Hoy, proteger las redes, los datos y las infraestructuras críticas es proteger la vida cotidiana de millones de europeos: desde un hospital o una pequeña empresa hasta un ayuntamiento, una red energética o un servicio público esencial.

La Cybersecurity Act debe contribuir a una Europa más preparada frente a amenazas cada vez más sofisticadas. Eso exige estándares exigentes, sí, pero también herramientas viables para las empresas, especialmente para las pymes; coordinación entre Estados miembros; capacidad industrial; y una visión estratégica que no llegue siempre tarde.

No podemos permitir que la seguridad digital sea una carga incomprensible para quien intenta innovar, ni una declaración de principios sin aplicación real. Debe ser una capacidad efectiva, accesible y proporcionada.

Una agenda tecnológica con impacto real

La tecnología no es un debate reservado a especialistas ni una cuestión distante que se decide únicamente en Bruselas. Afecta al empleo, a la competitividad de las empresas, a la protección de nuestros datos, a los servicios públicos y a la capacidad de Europa para defender sus valores e intereses.

Por eso seguiré trabajando para que la agenda digital europea se apoye en cuatro principios:

  • Construir capacidades propias, en lugar de aceptar una dependencia permanente.

  • Impulsar la innovación, sin convertir la regulación en una barrera innecesaria.

  • Garantizar seguridad y resiliencia, para ciudadanos, empresas e instituciones.

  • Asegurar transparencia y control democrático, porque el desarrollo tecnológico debe responder al interés general.


La inclusión en la lista de Politico confirma que estos debates estarán en el centro de la política europea en los próximos meses. Mi compromiso es seguir abordándolos con independencia, rigor y ambición.

Europa debe poder innovar, competir y protegerse. Y debe hacerlo sin renunciar a la libertad, a la seguridad y a las oportunidades que la tecnología puede ofrecer a los ciudadanos.

Politico me incluye en su artículo "The 17 European Parliament lawmakers you should watch", publicado el 22 de septiembre de 2026.
#IA#Parlamento Europeo#Soberanía Tecnológica#Infraestructura#Ciberseguridad#CADA
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